Estudio sobre estrategias parentales frente a la pantalla:
Las madres tienden más a limitar las horas de exposición y más progenitores de clase media baja dicen ver y conversar con los niños acerca de las series.
Pamela Elgueda T.
¿Trata de ayudar a su hijo a entender lo que él ve en la televisión? ¿Restringe la cantidad de horas que está frente a la pantalla? ¿O la miran juntos sólo por diversión? Las respuestas a estas preguntas marcan la forma como los padres controlan la relación de sus hijos con la TV.
Según el estudio “Las estrategias de mediación parental televisiva que usan los padres chilenos”, el 39,6% de los progenitores declara que con más frecuencia miran programas con sus hijos para ayudarles a interpretar los mensajes televisivos. El 31,9% prefiere restringir las horas frente a la pantalla y los contenidos, mientras el 28,4% sólo mira TV junto a sus retoños para divertirse
“Queríamos saber cuáles eran las estrategias que los padres ocupaban, pero creo que más bien nos encontramos con las que ellos dicen que hacen o quisieran hacer”, postula Rodrigo Uribe, doctor en Comunicación e investigador de la Facultad de Economía y Negocios de la U. de Chile, quien trabajó junto a Paulina Santos, socióloga de la Gerencia de Análisis y Estudios de Televisión Nacional.
La encuesta fue aplicada a 319 padres y apoderados de alumnos de 1° a 7° básico de colegios municipales y particulares pagados, todos de Santiago.
Para hacer esta indagación, los investigadores usaron un cuestionario holandés que permite determinar la frecuencia con que los padres usan alguna de las tres formas de mediación identificadas internacionalmente: covisionado, mediación instructiva o restrictiva.
En el primer caso, los padres miran TV con sus hijos sólo para divertirse y sin conversar acerca de lo que están observando. La mediación restrictiva es aquella que impone límites de tiempo y de contenido, mientras que en la instructiva los padres conversan con los niños lo que acaban de ver juntos.
“Que los padres digan mayoritariamente que acompañan a sus hijos mientras ven TV no es malo, aunque sólo sea una declaración de intenciones”, complementa el psicólogo. “Porque significa que tienen conciencia de lo que deben hacer”.
Al analizar en detalle los datos, los investigadores se encontraron con que los padres de nivel socioeconómico más bajo tienden más a preguntar a sus hijos por lo que vieron en televisión, mientras que las mamás limitan -más que los padres- las horas que sus niños pasan frente a la pantalla.
Telón de fondo
Para Rodrigo Uribe, los padres entienden que sus hijos muchas veces necesitan un adulto que les ayude a procesar los mensajes que reciben, pero no siempre saben cómo hacerlo.
“Por eso, en países como Inglaterra y Holanda, existe el ‘alfabetismo medial’, donde se explica a los padres temas tan importantes como el lugar donde conviene tener la TV en la casa y cuánto y cómo filtrar los contenidos a los que se exponen los niños”, agrega el investigador.
Al respecto, la psicóloga e investigadora Ana Vergara introduce algunos matices. “El enfoque más tradicional supone que los niños no saben cómo decodificar ciertos mensajes y los padres no saben cómo explicarlos”, dice la directora de Psicología de la U. Diego Portales, quien está en la etapa final de un estudio Fondecyt sobre infancia y medios de comunicación.
“Pero nosotros partimos de la base de que sí existe un saber, porque nos hemos encontrado con eso, y también con que los padres efectivamente median. Y más bien habría que estudiar la complejidad y profundidad con la que lo están haciendo”.
En su investigación, que estará terminada a fines de este año, se han encontrado con que los padres sí acompañan a sus hijos frente a la TV, “y en el caso de los estratos más bajos, la mayor parte de los programas son vistos en conjunto y lo que más ven los niños son telenovelas, noticias y reportajes con los padres”.
Y los niños de estratos más altos generalmente ven series de los canales infantiles de cable o bien mantienen la TV prendida como “telón de fondo” mientras hacen tareas, chatean con los amigos o juegan.
“Los niños son más activos frente a la pantalla y conversan con sus padres acerca del cambio en el rol de la mujer o de su propio rol. Establecen conversaciones de temas más ‘difíciles’. Entonces, ante la pregunta de qué se debería hacer, es exactamente eso”, concluye la investigadora.
30% de los niños de 7 a 13 años tiene un televisor en su pieza, según la Sexta Encuesta Nacional de TV del CNTV.
84,6% de las casas tiene un adulto que controla lo que los niños menores de 13 años ven en la TV, según el mismo estudio.
71,4% de los encuestados dice que en su casa se ve TV en familia.
68% de los niños dijo que veía TV todos los días, en el mismo estudio.
Los niños son más activos que antes frente a la TV. Sin embargo, la compañía de un adulto siempre es necesaria para conversar sobre lo que aparece en sus programas favoritos.
fuente: emol