TV infantil auge y caída
A comienzos de la década salieron de pantalla los dos programas líderes entre los niños en los 80 y 90, “Cachureos” y “El mundo del Profesor Rossa”. Los canales no tenían ni la voluntad ni el dinero para apostar por los contenidos infantiles propios, y ¿qué pasó? Patricia Politzer llegó al Consejo Nacional de TV y dio a su gestión el sello del apoyo a la TV infantil.
El boom definitivo vino en 2003, con el estreno de “31 minutos” en TVN: el noticiero de títeres generó un inédito fenómeno mediático y de marketing, que sedujo a padres e hijos. Buscando su propio éxito, Canal 13 puso a Vasco Moulian a la cabeza de su área, y en 2004 creó un fondo de $200 millones para programas. Sus intentos más exitosos fueron los dibujos animados “Pulentos” y “Diego y Glot” y la serie “Amango”.
Pese a que el CNTV mantuvo su apuesta por los programas infantiles, el período de gloria terminó pronto. “Sigue habiendo plata del Estado, pero los canales no dan pantalla ni apoyo real, salvo contados proyectos”, comenta Caco Kreutzberger, de “Diego y Glot”.
Pedro Peirano, creador de “31 minutos”, explica: “El éxito del programa fue engañador. Tuvo mucho atractivo en el público y un merchandising inédito, pero eso encendió más la codicia que el interés genuino por acercarse a los niños y hacer televisión para ellos. Se creaba el disco antes que el programa”, ejemplifica.
52 programas infantiles financió el fondo del Consejo Nacional de Televisión entre 2001 y 2009. En total, el organismo aportó $2.808.669.623 a esta categoría.
fuente: El Mercurio







